La solución al hambre no es dar más, sino robar menos. Jean Ziegler

ESTE BLOG NO SE ACTUALIZA

VISITA EL NUEVO BLOG


LLUITA PELS TEUS DRETS

domingo, 18 de noviembre de 2012

Bancos y cajas anuncian que paralizarán los desahucios "en casos de extrema necesidad", y es inevitable preguntarse cuándo un caso es extremo para ellos, que llevan tiempo permitiendo la ejecución de las tragedias, hasta alcanzar una media de 512 desahucios diarios. Por Olga Rodríguez

0 comentarios
article llegit a la revista PUEBLOS

Olga Rodríguez
¿Piensa la patronal bancaria en todo lo que hay detrás de esas cifras, de esos nombres?

¿Qué sienten cuando, tras expulsar de sus casas a las familias, sacan a subasta esas viviendas de las que se erigen como propietarios, mientras siguen exigiendo a los desahuciados el pago de las casas que ya nunca serán suyas?

“Casos de extrema necesidad” recuerda a aquella otra frase pronunciada por Dov Weisglass, asesor del exprimer ministro israelí Ariel Sharon, quien, refiriéndose a los palestinos víctimas del bloqueo de Gaza, dijo: “La idea es ponerlos a dieta, no matarlos de hambre”.

¿Creará la patronal bancaria un grupo de trabajo encargado de determinar cuándo llega la tragedia y cuándo no, cuándo un desahucio es terrible y cuándo no, cuándo es solo ‘dieta’ y cuándo ‘muerte por hambre’? ¿De qué modo valorarán el carácter extremo de la situación?

Ahora, tras las protestas, tras un formidable movimiento contra los desahucios, tras la advertencia de jueces y fiscales, que han acusado a los bancos de especular con las ejecuciones hipotecarias, tras varios suicidios de afectados, se detendrán algunos desahucios.

Es el elevado precio que se impone a la gente en una época de impunidad como la actual, en la que los ricos nunca habían sido tan ricos ni los pobres, tan pobres.

Hasta hoy no había excepciones para ejecutar los desahucios. Parapetados tras la excusa de la legalidad, la banca justificaba lo injustificable, lo insostenible.

Se hacía porque era legal, a pesar del artículo 47 de la Constitución (“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada”) como legal fue que las mujeres no pudieran votar o que en EEUU se legitimara el racismo con espacios separados para negros y blancos; como legal es la desigualdad, la pobreza, el abuso del poder frente a la indefensión de los débiles.

Bancos y cajas deciden que lo legal ya no es justificable “en casos de extrema necesidad”, y esto demuestra que la protesta es útil, que la presión sirve, que todo suma, que la reivindicación de nuestros derechos es más que nunca imprescindible y que hay que seguir luchando para que las legales violaciones de los derechos humanos sean finalmente paralizadas.

Pero no basta con un gesto de caridad. El anuncio de la paralización temporal de algunos desahucios, de los peores, forma parte de ese régimen de adelgazamiento al que están sometidos derechos fundamentales.

Nos ponen a dieta, pero con disimulo. Como diría Weisglass, con una dieta no mortal. No vaya a ser que nos quedemos sin absolutamente nada, nos rebelemos, y encuentren entonces algún obstáculo serio a su impunidad.
Read more ►

"...El Real Decreto aprobado por el Gobierno para regular algunos procedimientos de desahucio no supondrá ninguna mejora sobre la situación actual e incluso la empeora (...) excluyen a la mayoría de la gente afectada". Por la PAH

0 comentarios
Article llegit a DIAGONAL

Ada Colau
Representantes de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y juristas han asegurado la mañana del viernes en rueda de prensa que el Real Decreto aprobado por el Gobierno para regular algunos procedimientos de desahucio "no supondrá ninguna mejora sobre la situación actual e incluso la empeora", según ha asegurado Ada Colau, portavoz de la PAH. En palabras de José María Fernández Seijo, magistrado del juzgado de lo mercantil de Barcelona, "antes los jueces podían dudar sobre si paralizaban un procedimiento de desahucio, ahora pueden decir que al haber ya una norma no pueden ir más allá de lo que ésta dicta".
El Real Decreto [aprobado por el Consejo de Ministros el jueves y publicado la mañana del viernes en el Boletín oficial del Estado ha abierto un periodo de dos años de moratoria en el procedimiento de ejecución hipotecaria con una serie de condiciones que, en opinión de la PAH, “excluyen a la mayoría de la gente afectada”. Martì Batllori, presidente de la comisión de defensa del Colegio de Abogados de Girona, ha calificado en la rueda de prensa de “incompleta y vergonzosa desde el punto de vista jurídico” la nueva normativa, a la que identifica como “una segunda parte del decreto de Guindos”, en referencia al código de buenas prácticas que el Gobierno ofreció firmar a las entidades bancarias y que ha resuelto hasta la fecha 150 casos.
Colau ha asegurado que el Gobierno “ha desaprovechado la oportunidad” de regular de forma conveniente un parque de viviendas en alquiler social y ha juzgado como “incomprensible” que presente el Real Decreto a la vez que se crea el llamado “banco malo” por el que el Estado pasa a ser copropietario de una parte de los activos inmobiliarios en manos de las entidades financieras.

La PAH ha querido insistir en la alternativa ya presentada a través de la Iniciativa Legislativa Popular que ha recogido más de 600.000 firmas para regular la dación en pago retroactiva, el alquiler social y la moratoria en los procedimientos de ejecución de hipotecas. “Una economía no sale de la crisis si la población no sale de la crisis”, ha concluído Colau, que destaca cómo unas plataformas “sin recursos ni infraestructuras y criminalizadas” han liderado la respuesta social a la realidad de los desahucios.

Este lunes las plataformas [presentarán de forma masiva un escrito en el que se solicita la suspensión de todos los procedimientos de ejecución hipotecaria de viviendas habituales que se encuentren actualmente en los juzgados. El escrito, que ha sido elaborado junto con el Consejo General de la Abogacía Española, será distribuido entre los abogados colegiados para difundirlo también más allá de los afectados que ya se han organizado en la PAH.
Read more ►

sábado, 17 de noviembre de 2012

"Le llaman sacrificio cuando deberían decir HOLOCAUSTO". Por Francisco Altemir

0 comentarios
Article llegit a % ATTAC MADRID

Los poderosos siempre han cambiado el significado de las palabras de forma que inducen a error a los más débiles, mejor dicho les atemorizan para que obren de acuerdo con sus dictados.

Tal ocurre con la palabra SACRIFICIO, al escucharla viene a nuestras mentes todo el poso de “enseñanza cristiana acrítica” que durante cientos de años nos han tratado de despojar de  nuestra capacidad de discernimiento. Recordamos a un dios del Antiguo Testamento que ordena a Abraham a “sacrificar” a su hijo Isaac asesinándole para satisfacción suya. Nos viene a las mente cierta prácticas masoquistas: azotarse la espalda o colocarse cilicios para sufrir y ofrecer el “sacrificio “ a un dios inexistente, porque el Dios del Nuevo Testamento encarnado en un hombre, Jesús de Nazaret, abomina de tales prácticas infructuosas. También las civilizaciones precolombinas ofrecían a sus dioses las ofrendas de los corazones de los guerreros más valientes y de las mujeres más hermosas, lo hacían en pirámides construidas a tal efecto.

Los escritos y leyendas no se pueden descontextualizar. El género humano ha ido creciendo en sabiduría y conocimientos lenta y paulatinamente. En los albores de la humanidad cualquier suceso nuevo o extraordinario les causaba inquietud por no decir auténtico pavor. Una simple tormenta eléctrica con su aparatoso acompañamiento de lluvia, rayos y truenos les hacía pensar que debían hacer una ofrenda al ser capaz de promover tan pavoroso fenómeno. Le ofrecían  productos de la tierra o animales domésticos para aplacar su ira, y ganarse su benevolencia. Era una especie de soborno primitivo para conquistar el favor del “dios” capaz de hacer tales prodigios que les dejaban en estado de “shock”.

Ese significado ha sido recogido por el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, sin tener en cuenta el contexto en que cristalizó.

Por otra parte se dice que unos padres se sacrifican por sus hijos, velándoles noches enteras cuando enferman. Uno no se imagina a esos padres con cara de cordero degollado por el “sacrificio” que están haciendo, cuando en realidad tienen cara de preocupación y, finalmente, tienen la cara y el corazón contentos cuando el hijo mejora. Su actuación les ha salido de dentro, por obligación (de ob, prefijo: a causa de  y de ligare : ligazón, parentesco).

Ese es el auténtico significado de la palabra SACRIFICIO, hacer lo más importante (del latín sacrum, lo más importante o sagrado, y de facere, obrar o actuar). Es la actitud de muchos líderes que con riesgo de la vida o de su libertad las arriesgan por sus compañeros o los desvalidos (Sánchez Gordillo). La Plataforma de Afectados por las Hipotecas es una buena muestra de ello. Los “yayoflautas” que hemos visto ser empujados y golpeados por orden de los mandamases se ven impelidos a actuar de esa forma porque es el SACRIFICIO que les pide el cuerpo, la solidaridad con las víctimas del terrorismo del sistema.

Es más fácil utilizar un falso eufemismo que decir la verdad que van adoptar nuevas medidas que nos llevan a un auténtico holocausto, a la muerte por inanición, a la muerte por falta de cuidados, a la muerte por falta de esperanza, a la muerte por desesperación. Lo más importante que tenemos todos en la vida es el futuro, en principio es nuestro pero nos puede ser arrebatado sumiéndonos en la desesperanza y empujando a muchos al suicidio. Hay que tener en cuenta  de la misma forma que hay muchos desahuciados invisibles como escribía hace poco Ignacio Escolar (sólo salen en televisión la punta del iceberg), hay también muchos suicidas invisibles de los que nadie cuenta nada. Solamente lo saben, aparte de los allegados, los jueces que levantan los cadáveres y los del Samur. Uno y otro cuerpo de funcionarios se han indignado y claman porque se tomen medidas para evitar tales desgracias, ellos no son los malos de la película, los malos son otros y se irán de rositas. Es más fácil pedir “sacrificios” que pedir que vayamos al degolladero, pero ignoran que el verdadero significado de SACRIFICIO supone la unión de todos contra la injusticia, la corrupción y la mentira.  Es el trabajo más sagrado e importante que nos aguarda.

Los mandamases conocen muy bien los consejos de Maquiavelo  en “El Príncipe”, después de sopesar las dos alternativas contrapuestas: “Más vale ser temido que amado.  Ignoran, como es natural, que las sociedades en las que no reina el temor son más felices, las personas son más solidarias. Hay que decir ¡BASTA! a este capitalismo salvaje en el que reina la SACROSANTA  COMPETITIVIDAD,  que convierte a la sociedad en una jungla en la que impera el más fuerte, el que sabe poner mucho mejor las zancadillas, el que sabe manejar la navaja mejor que nadie, el que es más astuto y utiliza las mejores argucias para escalar puestos pisoteando a los demás, el que tiene menos escrúpulos, el que ve en el otro un enemigo al que hay que eliminar en lugar de un amigo al que hay que ayudar. Es necesario cambiar el sistema, en el que se vea al otro como un compañero, con su dignidad y sus flaquezas como las nuestras porque somos seres de relación, como decía Antonio Machado: “Un corazón solitario no es un corazón”. Hay que sustituir la competitividad por la cooperación, teniendo en cuenta además que el rendimiento por hora aumentará al no perder el tiempo miserablemente en cómo deshacerse de los “enemigos” (Esta observación debería servir para calmar a los Amos del Universo)

Es necesario desterrar el miedo al que nos quieren someter. Es necesario pensar con autonomía y apartar de nosotros las “recetas!” de los que, ignorando todo, nos atiborran del “pensamiento único”. Ese pensamiento único nos dice: tienes que adaptarte y el hombre medio tiene que adaptarse y someterse para sobrevivir. Adaptarse y someterse a la economía de mercado, a la globalización financiera y especuladora, a la competitividad, a los empleos precarios, a la posibilidad del paro o de la jubilación anticipada, a la explotación laboral, al acoso en el trabajo, a la posibilidad de deslocalizaciones y fusiones, con las consiguientes pérdidas de puestos de trabajo, a los paraísos fiscales, a las especulaciones financieras e inmobiliarias efectuadas por los “amos del universo”. Adaptarse y someterse al yugo que supone el pago de las hipotecas durante, prácticamente, toda la vida. Adaptarse a la arrogancia y prepotencia del poder, al trabajo infantil esclavo, a la trata de blancas. Adaptarse a las amenazas de privatización de los servicios públicos o a su posterior desaparición. En sumo: adaptarse a vivir con miedo, sin dignidad y esperanza y adeshumanizarse. El sistema aborrece de los que piensan y se rebelan, les descalifica tachándoles de “inadaptados” y les echa encima a los cuerpos de seguridad del Estado: ¡Hay que identificarse! y ¡Ay de ti si no lo haces aunque seas un “yayoflauta” que lucha por sus bisnietos!

Madrid, 12 de noviembre de 2012.
 


sacrificio.
(Del lat. sacrificĭum).
1. m. Ofrenda a una deidad en señal de homenaje o expiación.
2. m. Acto del sacerdote al ofrecer en la misa el cuerpo de Cristo bajo las especies de pan y vino en honor de su Eterno Padre.
3. m. Matanza de animales, especialmente para el consumo.
4. m. Matanza de personas, especialmente en una guerra o por una determinada causa. La revolución supuso el sacrificio de miles de vidas.
5. m. Peligro o trabajo graves a que se somete una persona.
6. m. Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
7. m. Acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor.
8. m. coloq. Operación quirúrgica muy cruenta y peligrosa.
~ del altar.
1. m. sacrificio de la misa.
2. holocausto.
3. (Del lat. holocaustum, y este del gr. ὁλόκαυστος).
4. 1. m. Gran matanza de seres humanos.
5. 2. m. Acto de abnegación total que se lleva a cabo por amor.
6. 3. m. Entre los israelitas especialmente, sacrificio en que se quemaba toda la víctima.
  1. 7.   Real Academia Española © Todos los derechos reservados
Read more ►

domingo, 11 de noviembre de 2012

La gran oportunidad que se nos brinda tras el paso de Sandy, por Naomi Klein

0 comentarios
Article llegit a REBELIÓN

Naomi Klein
Menos de tres días después de que Sandy tocó tierra en la costa este de Estados Unidos, Iain Murria, del Competitive Enterprise Institute (Instituto de Competitividad Empresarial), dijo que la miseria que los neoyorquinos estaban a punto de sufrir era por culpa de su oposición a los grandes almacenes comerciales. En Forbes.com explicó que el hecho de que la ciudad rehúsa acoger a Walmart probablemente hará que la recuperación sea más difícil: Las tienditas simplemente no pueden hacer lo que los grandes almacenes sí pueden en estas circunstancias, escribió. También advirtió que si el ritmo de la reconstrucción resultaba ser lento (como a menudo sucede), entonces las reglas en favor de los sindicatos, como la ley Davis-Bacon, tendrían la culpa. Se refiere al estatuto que exige que a los trabajadores en proyectos de obras públicas se les pague no el salario mínimo, sino el que impera en la región.

Ese mismo día, Frank Rapoport, abogado que representa a varios contratistas de bienes raíces y de la construcción que manejan miles de millones de dólares, rápidamente sugirió que muchos de esos proyectos de obras públicas no deberían ser públicos. En vez, los gobiernos, cortos de dinero, deberían voltear hacia las sociedades pública-privadas, conocidas como P3. Esto implica puentes y túneles reconstruidos por compañías privadas, que podrían, por ejemplo, instalar casetas de cobro y quedarse con las ganancias. Estos acuerdos no son legales en Nueva York o Nueva Jersey, pero Rapoport cree que eso puede cambiar. Las estructuras de algunos de los puentes en Nueva Jersey que fueron destruidos necesitan ser remplazadas, y va a ser muy costoso, dijo a The Nation. Así que el gobierno podría no tener el dinero necesario para construirlos de manera correcta. Y ahí es cuando recurres a un P3.

El premio al sinvergüenza capitalismo de los desastres seguramente se lo lleva el economista de derecha Russell S. Sobel, quien escribió en un foro en línea de The New York Times. Sobel sugiere que en áreas muy golpeadas la FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) debería crear “zonas de libre comercio –en las cuales todas las regulaciones normales, licencias e impuestos (sean) suspendidas”. Al parecer, este alboroto empresarial proveería mejor los bienes y servicios que las víctimas necesitan.

Sí, claro: esta catástrofe muy probablemente creada por el cambio climático –crisis nacida del colosal fracaso regulatorio para prevenir que las empresas traten el medio ambiente como una cloaca abierta– es simplemente una nueva oportunidad de mayor desregulación. Y el hecho de que esta tormenta ha demostrado que la gente pobre y de la clase trabajadora es mucho más vulnerable a la crisis climática demuestra que esto es claramente el momento para despojar a esa gente de las pocas protecciones laborales que aún tiene, así como de privatizar los escasos servicios públicos a los que aún tienen acceso. Sobre todo, al enfrentar una extraordinariamente costosa crisis nacida del egoísmo empresarial, dar vacaciones fiscales a las empresas.

La oleada de intentos de usar el poder destructivo de Sandy para hacerse de dinero es sólo el más reciente capítulo de la muy larga historia que he llamado la “doctrina del shock”. Y es un pequeñísimo vistazo a las maneras en que las grandes empresas buscan cosechar enormes ganancias a partir del caos climático.

Un ejemplo: entre 2008 y 2010 fueron presentadas o expedidas al menos 261 patentes relacionadas con cultivos listos para el clima –semillas supuestamente capaces de soportar condiciones extremas, como sequías e inundaciones; de estas patentes, cerca de 80 por ciento estaba controlada por sólo seis gigantes de los agronegocios, incluyendo a Monsanto y Syngenta. Con la historia como nuestra maestra, sabemos que los pequeños agricultores se endeudarán intentando comprar estas nuevas semillas milagrosas y que muchos perderán su tierra.

En noviembre de 2010, The Economist publicó un texto, el de portada, acerca del cambio climático, que sirve como un útil (aunque desgarrador) anteproyecto de cómo el cambio climático podría servir como el pretexto para el último gran arrebato de tierra, un último despeje colonial de los bosques, las granjas y los litorales, a manos de un puñado de multinacionales. Los editores explican que las sequías y los cultivos sometidos a calores extremos son tal amenaza para los agricultores, que sólo los grandes jugadores pueden sobrevivir el desbarajuste y que puede ser que muchos agricultores abandonen la granja como forma de adaptarse. Tenían el mismo mensaje para los pescadores que ocupaban valiosas tierras frente al mar: ¿no sería mucho más seguro, tomando en cuenta los cada vez más elevados mares y todo lo demás, si se unieran con sus compañeros agricultores en los barrios bajos urbanos? Es más fácil proteger de las inundaciones a un puerto que a una población similarmente distribuida a lo largo de una costa de pueblos pesqueros.

Pero, se podría preguntar, ¿no hay un problema de desempleo en la mayoría de estas ciudades? Nada que un poco de reforma a los mercados laborales y libre comercio no puedan remediar. Además, las ciudades, explican, tienen estrategias sociales, formales o informales. Estoy bastante segura de que esto quiere decir que la gente cuyas estrategias sociales antes implicaban sembrar y atrapar sus propios alimentos, ahora pueden aferrarse a la vida vendiendo plumas rotas en los cruces o quizá traficando drogas. Aún no se menciona cuál debería ser la estrategia social informal cuando los vientos de una súper tormenta aúllen a través de aquellos precarios barrios bajos.

Durante mucho tiempo los ambientalistas consideraron que el cambio climático era un gran igualador, el asunto que afectaba a todos, ricos o pobres. No pensaron en la miríada de maneras en las que los súper ricos se protegerían de los efectos menos aceptables del modelo económico que los hizo tan ricos. En los pasados seis años hemos visto el surgimiento de bomberos privados, contratados por compañías de seguros para ofrecer un servicio de conserjería a sus clientes más ricos; además del Helpjet, que duró poco, una aerolínea chárter en Florida que ofrecía servicios de evacuación de cinco estrellas, de las zonas de huracanes. Ahora, después de Sandy, hay exclusivos agentes de bienes raíces que predicen que los generadores de energía serán el nuevo símbolo de estatus, con el juego del penthouse y la mansión. Al parecer algunos imaginan el cambio climático no tanto como un peligro claro y presente, sino más como una especie de vacaciones de spa; nada que la correcta combinación de servicios hechos a la medida y accesorios con buena curaduría no puedan vencer. Al menos esa fue la impresión que dejó la venta pre Sandy de Barney’s en Nueva York: ofrecía descuentos en el té verde sencha, juegos de backgammon y mantas de 500 dólares para que sus clientes de lujo pudieran instalarse con estilo.

Así que sabemos cómo los doctores del shock se están preparando para explotar la crisis climática, y, por el pasado, sabemos cómo termina esa historia. Pero aquí está la verdadera pregunta: ¿podría esta crisis ofrecer una oportunidad diferente, una que disperse el poder a las manos de muchos en vez de consolidarlo en las de pocos; una que expanda radicalmente lo colectivo en vez de subastarlo en pedazos? En pocas palabras, ¿podría Sandy ser el inicio de un shock del pueblo?

Creo que sí. Como bosquejé el año pasado (www.thenation.com/article/164497/capitalism-vs-climate?page=0,0#), podemos hacer cambios que posibiliten bajar nuestras emisiones al nivel que la ciencia demanda. Éstos incluyen trasladar nuestras economías (así que vamos a necesitar a esos granjeros donde están); expandir enormemente y reimaginar la esfera pública para no sólo detener la siguiente tormenta, sino también prevenir peores trastornos en el futuro; regular a morir las empresas y reducir su venenoso poder político, y reinventar la economía para que ya no defina el éxito como una expansión sinfín del consumo.

De la misma manera en que los movimientos que nacieron a raíz de la Gran Depresión y de la Segunda Guerra Mundial hicieron suyos el orgulloso legado de las redes de bienestar social en el mundo industrializado, así, el cambio climático puede ser una ocasión histórica para engendrar a la siguiente gran ola de cambio progresista. Además, ninguna de las artimañas antidemocráticas que describí en La doctina del shock son necesarias para hacer avanzar esta agenda. Lejos de aprovechar la crisis climática para hacer que se aprueben políticas no populares, nuestra tarea es aprovecharla para demandar una agenda verdaderamente populista.

La reconstrucción tras Sandy es un gran lugar para comenzar a probar estas ideas. A diferencia de los capitalistas del desastre, que usan la crisis para evadir la democracia, una recuperación del pueblo (como muchos del movimiento Ocupa ya demandan) implicaría nuevos procesos democráticos, incluyendo asambleas barriales, para decidir cómo deberían ser reconstruidas las comunidades fuertemente golpeadas. El principio primordial debe ser el de tratar al mismo tiempo las crisis gemelas de la desigualdad y el cambio climático. Para empezar, eso quiere decir una reconstrucción que no sólo cree empleos, sino trabajos con sueldo digno. Implica no sólo más transporte público, sino vivienda económica, energéticamente eficiente, al lado de esas vías de transporte. También no sólo más energía renovable, sino control comunitario democrático de esos proyectos.

Pero al mismo tiempo que se redoblan las alternativas, necesitamos incrementar la lucha contra las fuerzas que activamente hacen que la crisis climática empeore. Eso implica mantenernos firmes contra la expansión continua del sector de las energías fósiles hacia territorios nuevos y de alto riesgo, ya sea en arenas bituminosas, con fractura hidráulica, exportaciones de carbón a China o taladrando en el Ártico. También implica reconocer los límites de la presión política e ir directamente tras las empresas de energías fósiles, como hacemos en 350.org con nuestro tour Haz las cuentas. Estas compañías han mostrado que están dispuestas a quemar cinco veces más carbón de lo que los cálculos conservadores dicen que es compatible con un planeta habitable. Nosotros hicimos las cuentas, y simplemente no podemos dejarlos hacerlas.

Esta crisis, o se vuelve una oportunidad para un salto evolucionario, un reajuste holístico de nuestra relación con el mundo natural, o se convertirá en una oportunidad para el mayor alboroto del capitalismo del desastre en la historia de la humanidad, dejando al mundo aún más brutalmente separado entre ganadores y perdedores.

Cuando escribí La doctina del shock documentaba crímenes del pasado. La buena noticia es que éste es un crimen que está ocurriendo; aún está dentro de nuestro poder frenarlo. Asegurémonos de que esta vez los chicos buenos ganen.

Naomi Klein es autora de No logo y La doctrina del shock.
Publicado en The Nation (thenation.com)
Read more ►

sábado, 10 de noviembre de 2012

"...se trata de que las personas que quieran estudiar sin ser ricas tengan que pedir créditos a los bancos para poder hacerlo. En teoría, el préstamo universitario parece tan fácil como en su día parecieron las hipotecas a una gran parte de la población. Primero se suben los precios extraordinariamente y después se ofrecen créditos que parecen pagables por algo que, en todo caso, es necesario: una casa o una buena educación. " Por Beatriz Gimeno

0 comentarios
Article llegit al seu blog

Beatriz Gimeno
Entre la vorágine de recortes en derechos laborales, económicos y sociales están pasando un poco desapercibidas, aunque no para los afectados y sus familias, la subida de las tasas universitarias en todas las universidades públicas que junto con la radical disminución de las becas están expulsando del campus a miles de estudiantes. Esta subida no es exclusiva de España sino que se está produciendo en todo el mundo. No tiene misterio: están privatizando la universidad. En poco tiempo estudiar en España ya no estará al alcance de muchas familias corrientes y menos aun si son varios los hijos que querrían hacerlo.
 
La razón última de este incremento de tasas es la misma que ha llevado a la privatización de los servicios más básicos para la vida, como la sanidad. Todo lo que pueda ser negocio, será negocio. La universidad puede ser un gran negocio para unos pocos pero, sobre todo, para los bancos. Una vez que el cliente perfecto para el banco, aquella persona que se hipoteca de por vida, puede que esté agotado, hay que buscar nuevos nichos clientelares, es decir, personas a las que vender los créditos. Los estudiantes y las tasas universitarias son un negocio perfecto. Las tasas suben tanto que no son pagables para las familias normales, por lo que los bancos ofrecen créditos baratos, tan baratos que parecen pagables, a los estudiantes. En España ya estamos comenzando a escuchar hablar de esa política que lleva décadas ya naturalizada en EE.UU, tan naturalizada como lo han estado las hipotecas aquí.

Vamos aquí a dejar aparte las consecuencias sociales de considerar el conocimiento y la investigación mercancías que pueden venderse y comprarse en el mercado como cualquier otra, consecuencias que serán muy importantes a largo plazo. Pero ciñéndome únicamente a la cuestión económica se trata de que las personas que quieran estudiar sin ser ricas tengan que pedir créditos a los bancos para poder hacerlo. En teoría, el préstamo universitario parece tan fácil como en su día parecieron las hipotecas a una gran parte de la población. Primero se suben los precios extraordinariamente y después se ofrecen créditos que parecen pagables por algo que, en todo caso, es necesario: una casa o una buena educación. Los créditos universitarios son a bajo interés y parecen una ganga. El universitario no lo tiene que comenzar a devolver hasta que empieza a trabajar, sólo entonces. Chicos y chicas de 18 años firman contratos con los bancos sin saber si van a trabajar, en qué, por qué salario o en cuánto tiempo.

Finalmente, en el mejor de los casos, estos jóvenes comienzan sus vidas con una deuda a los bancos que puede llegar a los 100.000 euros y que en el momento en que trabajen tendrán que pagar. Además, claro, tendrán también que pagar el piso, la sanidad, la educación de sus hijos e hijas etc. Para que nos hagamos una idea del negocio, en EE.UU, el año pasado se concedieron 100.000 millones de dólares en préstamos para estudiantes, con sus intereses correspondientes. Además de lo que significa que la mayoría de los jóvenes estén obligados a endeudarse antes de tener la madurez suficiente, además de lo que significa para la libertad de estas personas comenzar sus vidas con una deuda enorme, los créditos a los estudiantes pueden convertirse en la nueva burbuja. Si el paro juvenil se dispara y los salarios bajan no es descabellado pensar que llegará el momento en que estos créditos, o la mayoría de ellos, no puedan recuperarse, como ha ocurrido con las hipotecas, o que comiencen a existir personas cuyos sueldos completos sean embargados para pagar las deudas a los bancos y se conviertan en los nuevos desahuciados.

La buena noticia es que aunque parezca difícil a veces sí se puede. Acabamos de ver que la lucha del movimiento ciudadano contra los desahucios ha conseguido, al menos, poner el tema en la agenda política de los partidos. Pero además tenemos el ejemplo de Quebec. Allí, el gobierno aumentó el coste de las matrículas universitarias en un 75% , lo que provocó una huelga indefinida de estudiantes universitarios y de institutos. La respuesta del gobierno a esta huelga y a las manifestaciones que se produjeron fue la criminalización de las protestas, restringiendo específicamente las libertades de asociación, reunión y expresión. Esto nos tiene que sonar. Finalmente, más de 2500 detenidos y tras siete meses de huelga, la nueva primera ministra Pauline Marois ha anulado tanto la subida de las tasas como las leyes crininalizadoras de las protestas.

La protesta no ha acabado porque no es que Marois no quiera subir las tasas, sino que quiere “acomodarlas a la inflación”, mientras que los estudiantes quebecoises exigen el derecho a disfrutar de una enseñanza universitaria gratuita, igual que los chilenos, que llevan dos años de duros enfrentamientos con el gobierno por la misma razón. Ayer los estudiantes de la universidad Complutense protagonizaron protestas que terminaron con duras cargas policiales. La lucha por una vida vivible es global y las protestas tienen que globalizarse también y ya han comenzado a hacerlo. El 14 de noviembre Huelga General en España y en varios países europeos.
Read more ►

domingo, 14 de octubre de 2012

Workers Fight for Justice, From Wal-Mart to Chipotle. La lucha, desde Florida a California, por mejorar las duras condiciones laborales y los sueldos insuficientes de los trabajadores y trabajadoras de estas empresas. Por Amy Goodman, de Democracy Now!

0 comentarios
Article llegit a TRUTHDIG

Amy Goodman
The great recession of 2008, this global economic meltdown, has wiped out the life savings of so many people and created a looming threat of chronic unemployment for millions. This is happening while corporate coffers are brimming with historically high levels of cash on hand, in both the “too big to fail” banks and in nonfinancial corporations. Despite unemployment levels that remain high, and the anxiety caused by people living paycheck to paycheck, many workers in the United States are taking matters into their own hands, demanding better working conditions and better pay. These are the workers who are left unmentioned in the presidential debates, who remain uninvited into the corporate news networks’ gilded studios. These are the workers at Wal-Mart, the largest private employer in the United States. These are the tomato pickers from Florida. With scant resources, armed with their courage and the knowledge that they deserve better, they are organizing and getting results.

This week, Wal-Mart workers launched the first strike against the giant retailer in its 50-year history, with protests and picket lines at 28 stores across 12 states. Many of these nonunion workers are facing retaliation from their employer, despite the protections that exist on paper through the National Labor Relations Board. The strikers are operating under the banner of OUR Walmart: Organization United for Respect at Wal-Mart, started with support from the United Food and Commercial Workers Union. OUR Walmart members protested outside Wal-Mart’s “Meeting for the Investment Community 2012” in Bentonville, Ark. Demanding a stop to the company’s retaliations, the group promised a vigorous national presence at Wal-Mart stores on Black Friday, the day after Thanksgiving and the largest retail shopping day of the year. The workers have an impressive array of allies ready to join them, including the National Organization for Women.

Wal-Mart has historically shrouded its business practices by engaging subcontractors to perform tasks like warehousing and delivery. In Elwood, Ill., warehouse workers employed by Wal-Mart subcontractor RoadLink went out on strike immediately after a similar strike in California. According to Warehouse Workers for Justice (WWJ), “warehouse workers labor under extreme temperatures, lifting thousands of boxes that can weigh up to 250lbs each. Workplace injuries are common; workers rarely earn a living wage or have any benefits.”

According to WWJ, after 21 days on strike in Elwood, the workers “won their principal demand for an end to illegal retaliation against workers protesting poor conditions. They will return to work ... with full pay for the time they were on strike.”

I spoke with one of the Elwood strikers, Mike Compton, who described just one of the awful conditions they endured at their low-wage job:

“We have a big problem with dust. You know, all our containers that we unload come from China, and they’re just filled with black dust. It’s horrible, breathing the stuff in all day, you know, and we’d have to ask seven, eight times to get a dust mask. We’d just be pointed in different directions, to a different manager, to a different department. And half the time we’d walk away empty-handed at the end of it anyway. We’ve actually had trailers that were labeled ‘defumigated in Mexico.’ We don’t know why. People have had trouble breathing in the trailers. You know, dust—something as simple and as cheap as a dust mask should just be readily available to anyone, in my opinion, especially a company as wealthy as Wal-Mart.”

Compton was in Bentonville, Ark., Wal-Mart’s corporate headquarters, to protest at the Wal-Mart investor meeting Meanwhile, immigrant farmworkers have for generations labored under brutal conditions, picking tomatoes in the rural town of Immokalee, Fla. In 1993, they formed the Coalition of Immokalee Workers (CIW) to organize in solidarity with consumers to demand that major restaurant chains source their tomatoes from farms that pay a fair wage to their workers.

I spoke with farmworker and CIW organizer Gerardo Reyes-Chavez. He was in Denver, where the fast-food outlet Chipotle is based. CIW has been working on Chipotle for 10 years. He told me: “We have been able to create a Fair Food Program, addressing abuses in the tomato industry. We created a whole new system ... to identify where abuses are going on and uproot them from the system. This is an opportunity for Chipotle to do the right thing. They claim that they sell food with integrity, and they are really focused on the sustainability ... what we are saying is, this is an opportunity for them to make it a reality.”

The day after I spoke with Reyes-Chaves, Chipotle signed the Fair Food Agreement. As the presidential candidates trade barbs over jobs in their heavily-controlled debates, workers at the grass roots are organizing for change, from Florida to California.


Denis Moynihan contributed research to this column.

Amy Goodman is the host of “Democracy Now!,” a daily international TV/radio news hour airing on more than 1,000 stations in North America. She is the author of “Breaking the Sound Barrier,” recently released in paperback and now a New York Times best-seller.
© 2012 Amy Goodman
Read more ►

martes, 9 de octubre de 2012

El MEDE (Mecanismo Europeo De Estabilidad): La consolidación del golpe de estado financiero en la UE. Por Albert Sales e Inés Marco

0 comentarios
Article llegit al bloc d'Albert Sales + Arguments?


Albert Sales
Hoy empieza a funcionar el MEDE (Mecanismo Europeo De Estabilidad), una nueva institución financiera intergubernamental que tiene como objetivo garantizar la solvencia de los estados miembro facilitándoles crédito y asumiendo las funciones hasta ahora desempeñadas por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera. La creación del MEDE ha sido posible gracias a la modificación del artículo 136 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea que se llevo a cabo en 2011 para “salvaguardar la estabilidad de la zona euro” e introducir “condiciones estrictas” para los beneficiarios de la ayuda financiera.

El MEDE debe convertirse en una especie de Fondo Monetario Internacional para los estados miembros de la UE. La capacidad de crédito inicial prevista es de 700.000 millones de euros, de los cuales 80.000 procederan de la aportaciones directas de los estados y el resto se alcanzaran mediante capital “movilizable” y garantías, es decir, comprometiendo futuras cuotas de los países antes de haberlas ingresado. Las explicaciones técnicas sobre la capacidad de crédito del MEDE son, como es habitual en estos casos, auténticos jeroglíficos para la ciudadanía. Ni la información resulta de fácil acceso, ni es comprensible para la gran mayoría de personas que acabaran sufriendo las consecuencias del funcionamiento de esta institución, ni el tema tiene la relevancia mediática que merece, atendiendo al atentado contra el funcionamiento de las instituciones democráticas que supone el articulado del tratado fundacional del MEDE.

El único debate sobre el MEDE que ha tenido cierta repercusión ha sido el rechazo de Alemania a la propuesta inicial de que esta institución pudiera requerir capital ilimitado de los estados miembros para ampliar su capacidad de crédito. A pesar de que organizaciones ciudadanas presentaron multitud de recursos de inconstitucionalidad por considerar que el MEDE agrede la soberanía de las instituciones democráticas, el Tribunal Constitucional Alemán abrió las puertas a la firma del tratado exigiendo tan sólo una modificación: que se fijará un límite a la aportación alemana de 190.000 millones de euros (efectivo más avales). Más allá de esta cifra, la contribución deberá ser votada en el Parlamento. El resto de recursos han sido rechazados considerando que el MEDE es creado el 11 de julio de 2011 por los ministros de Finanzas de la zona euro actuando como representantes de la soberanía de sus respectivos estados.

Pero el texto del tratado por el que se constituye el MEDE contiene otros muchos aspectos preocupantes des de el punto de vista político y de calidad democrática que escapan al debate de las cifras. Según el articulado inicial, que todos los diputados y diputadas del Europarlemento han tenido en sus manos, el MEDE, sus propiedades y sus activos, van a gozar de una inmunidad total frente a los estados miembro. No podrán ser objeto de ninguna forma de acción legal en su contra ni podrán ser “intervenidos, confiscados o embargados” ya sea por vía ejecutiva, judicial, administrativa o legislativa. Lo cual coloca a esta institución, creada a la sombra de la opinión pública europea (si es que existe tal cosa), fuera del control de las instituciones de las ya debilitadas democracias liberales estatales. En el terreno de las responsabilidades personales, el tratado establece que directores, subdirectores, director ejecutivo y demás empleados del MEDE serán inmunes a cualquier tipo de proceso legal por actividades ejercidas en el desempeño de sus funciones, y gozarán de inviolabilidad de sus archivos y documentos oficiales. Lo que significa que los tribunales de los países europeos no podrán, bajo ningún concepto, investigar las actividades profesionales de los altos cargos del MEDE.

Esta institución, que tendrá su sede en Luxemburgo, cristaliza la subordinación de toda forma de ejercicio de la soberanía popular en Europa a las necesidades financieras que, ante la deriva de los acontecimientos, son las necesidades de los grandes bancos. Las condiciones ligadas a los créditos y la conversión de deuda privada en deuda pública, consolida el golpe de estado financiero que vive la Unión Europea como consecuencia del profundo déficit democrático que arrastra desde su fundación.

Read more ►
 

Copyright © altres mirades Design by O Pregador | Blogger Theme by Blogger Template de luxo | Powered by Blogger